Tuve una muy buena experiencia en el Hotel Cristol en San Miguel de Allende.
Desde mi llegada me dieron un upgrade de habitación, lo cual fue un excelente detalle. La habitación era bastante amplia y cómoda, con minisplit funcionando perfectamente. Además, las sobrecamas son muy gruesas por si llega a hacer frío, y también incluyen cobija extra, algo que se agradece bastante.
La habitación cuenta con caja fuerte, televisión con Roku y una mini terraza privada que, si vas en pareja, se disfruta muchísimo por el ambiente tranquilo y agradable. Había leído comentarios sobre ruido, pero en mi caso no escuché absolutamente nada, así que pude descansar muy bien.
También ofrecen una bebida de cortesía, aunque es en otro lugar fuera de la terraza del hotel, pero sigue siendo un buen detalle. Además, cuentan con opción de alimentos por si no quieres salir a buscar dónde comer.
Como puntos a considerar, hay que subir unas escaleras algo empinadas, y la regadera tiene un pequeño escalón, ya que no está al nivel del piso, lo cual podría ser incómodo para algunas personas.
Fuera de eso, en general fue una experiencia muy buena y definitivamente regresaría.